Cuando haces una lectura de la
vida y de lo que se puede dejar luego de cada paso, existen personas que se dan
el trabajo de hacer engranar el rompecabezas de historias.
Mercedez Fernandez, relata un
camino que costó construir y que todos los días nos cuesta sangre, ya que
lidiar ante el egoísmo, la envidia y el desazón de algunos seres que sólo tienen palabras y no acciones, hacen
repensar la situación. Sin embargo están los que te impulsan a seguir, aún con
barreras, pero están ahí o desde algún otro
contexto impulsando diciendo "que es posible, sigan construyendo"....Por
todas esas personas, ciudadanos plenos,
amigos y por todo lo que significa hacer cultura y educación desde la
periferia, desde esta Ciudad. Por todos aquellos infantes, niñas y niñas que
buscan un espacio de aprendizaje y libertad, por todos aquellos que valoran lo
que San Isidro es y representa, por toda ese bendito deseo de cambiar una
realidad y ser un modelo constante a seguir!!!
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Las villas, las ciudadelas, los
barrios mal llamados marginales han sido cuna para la acción del Centro
Cultural San Isidro en #SantaCruz que demuestra el mismo compromiso de hace 11 años.
Ni lavar la cara, ni mostrar la
cara de domingo, sino mostrar la otra cara que tienen estos barrios que superan los 200 mil habitantes y
que bien podrían juntos, ser más grande en territorio que una ciudad troncal de Bolivia.
Plan Tres Mil, Villa Primero de
Mayo y la ciudadela Andres Ibañez, son las tres carabelas en las que San Isidro
navegó profundos mares, para descubrir
otros mundos y para cambiar realidades que parecían predeterminadas.
“Nos dimos cuenta de que no
podíamos hacer esos cambios a partir de
teorías, sino que la mejor manera de cambiar formas y mentes era pensar en trabajar desde un punto más cercano
a la gente y eso era un barrio”,
recuerda Juan Pablo Sejas, líder y director del San Isidro.
La ensoñación de igualdad que se reclama a la Patria, se hace
IGUAL cuando se puede entrar al mundo de
los Isidreños y lo más valioso, se puede entrar con lo sueños bajo el brazo y
salir con tareas a cumplir, con compromisos
y ...con el convencimiento de que
LA PASIÓN TRANSFORMA.
Ejercer la ciudadanía sin buscar
títulos, sin pos grados, ni especialidades. Ejercer ciudadanía porque uno se
cree el sueño de que otro mundo es
posible y no aquel mundo que dibujan y
agendan los que administran poder
y destinos, sino el mundoque se palpita cuando en el barrio se quiere
niños y niñas aprendiendo habilidades, desarrollando sus capacidades,
explorando oportunidades. Ese otro mundo que es posible cuando desde los
barrios se hace teatro y se trae el teatro exquisito y en bandeja que estaba a la carta solo para
el citadino de las cuatro esquinas de la plaza.
Ese otro mundo que es posible,
cuando la radio Bocina suena y sientes que la música y las propuestas radiales
se hacen palabra, se recrean en la inagotable imaginación de los que de manera
voluntaria y plena, se atrevieron a soñar en un lugar donde “No hay imposibles si te penetra esa pasión que
transforma”.
Ese otro mundo que es posible,
con la pasión que transforma y que en el Centro Cultural San Isidro se cultiva
desde el huerto, desde la radio, desde Periodista Virtual, desde los talleres diversos,
desde las experiencias con los aliados
que sintonizan las ondas de un colectivo
que no se encaja más que en la fuerza de
saber que el mundo necesita de nuestra conciencia y participación para ser
mejor.
Ese otro mundo que es posible,
cuando se ahonda en temas de arte y cultura
como parte del desarrollo íntegro de la sociedad que no es otra cosa que
el desarrollo humano.
Este viernes 17 de febrero, muchos estarán
sintiendo esa pasión que transforma desde la periferia, y es que se va a
reconocer a los que están con sus propios ejércitos o en solitario, librando una batalla que quiere honrar la
vida./mf #PeriodistaV

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