Las PERIFERIAS como escenarios de
interacción y de oportunidad están relacionadas a la generación de actividades que
muchas veces están desconectadas a un aparato estatal, esto hace énfasis a esa
dinámica de construcción colectiva, donde los imaginarios son mucho más fluidos
y la versatilidad acoge una diversidad de ideas que plantean acciones
diferentes que están orientadas a las necesidades recurrentes de las
comunidades.
Estos hechos están vinculados a una
serie de planteamientos que van hacia las colectividades y necesidades de
generar espacios de participación juvenil, tal es el caso que en las plazas de
las zonas populosas (Villa primero de Mayo, Plan 3000, Pampa de la Isla), se
ven grupos de jóvenes que a ritmo de la música nacional elaboran coreografías,
que seguramente irán a embellecer el “Corso Cruceño”, que por cierto, al margen
de que guste o no, se trata de que ya es algo que plantea el involucramiento
popular, más aún de un segmento de la población joven que se están involucrando
a algo que apunta a ser positivo.
Por otro lado, a principios del
mes de septiembre, se desarrolló una iniciativa que planteaba la reducción de
la violencia, el bulling y el inadecuado uso de los celulares en los
adolescentes y jóvenes, para ello, Comunidades Educativas Hombres Nuevos, con
más de 10 Unidades Educativas y cerca de 5000 alumnos, lograron desarrollar una
feria en la Plaza de EL Mechero en el Plan 3000, ahí se pudo apreciar el grado
de involucramiento de los docentes y el grado de corresponsalía de los
estudiantes. Así como esas actividades, se desarrolló la primer PERI-FERIA del
Libro en Santa Cruz, una apuesta colectiva que busca desconcentrar la actividad
cultural del centro y traerla a la periferia, para hacer de ella un espacio motor
de cultura viva.
Las periferias ocultan muchas cosas
buenas, pero no se genera una adecuada conexión y difusión para propagar las
buenas prácticas, tal es el caso de las bibliotecas municipales, espacios que
hoy en día puedo dar fe que está teniendo acogida de gente que participa y
plantea desde el espacio público. Me tocó recorrer el barrio Mineros en el Plan
3000, donde opera una biblioteca municipal, la cual tiene una variedad ambicionada
de actividades para la comunidad, el problema radica que no se tiene la
capacidad de transmitir lo genial que acontece desde ese espacio periférico (club
de la tercera edad, biblioteca para niñas y niños, clases de teatro, clases de
violín y otros, etc.) a otras latitudes.
Las ciudadelas que emergen las
venas de las periferias están generando procesos que deben transar momentos
claves con lo público, tomando en cuenta que las acciones ciudadanas son
llamadas de atención a los tomadores de decisión, ya que son necesidades que se
plantean haciendo uso del arte y la cultura para el logro de los fines que benefician
a la sociedad en general, eso lo ha venido planteando San Isidro desde hace más
de 12 años y todavía queda el devenir de uso y razón.
Volviendo a aquella debilidad de
transmitir y globalizar la información, con San Isidro aprendí que toda acción
por más pequeña que sea, debe tener una connotación global, eso permite mostrar
que existen personas y organizaciones que construyen y contribuyen en la
sociedad con el fin de lograr contagiar a otros. El uso de las tecnologías nos
ha permitido ser más directos, y tener la información a un clic, lo cual debe
aprovecharse en su máxima expresión, más aún desde esos puntos clandestinos
denominados PERIFERIAS.



